“que dios -en su cumpleaños- nos ayude”

este post es, sobre todo para mi comodidad. y es que me da flojera mandar un mail a cada uno por navidad y, me llega al pincho cualquier acercamiento a una cadena (las únicas que me vacilaban eran las del verano pasado). por eso pasen la voz a toda la gente de la existencia de est post.

bueno, en todo caso, este post es más para depedirme de todas aquellas personas que siendo realista, algo que nunca quiero sere, tal vez ya no volveré a ver. ha sido increíble conocerlos a cada uno de ustedes y les pido me metan un lapo si es que algín día me cruzo con ustedes y no los saludo.

lo primero: feliz navidad para todos… y para cada uno de ustedes(en este orden están en el directorio de mi celular):

-adrián: espero que seguir viendo el rachi cuadrado frente a la casa de cae por lo menos un añó más.
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(vivo desconcertado por un) futuro incierto

cuando sales del colegio y decides ir a la universidad sabes dónde vas a pasar los próximos cinco años de tu vida. pero al salir de la u, creo yo, debemos estar listos para afrontar una verdad cruda e inevitable: el enfrentarte a la incertidumbre de no saber a dónde diablos ir.

es como empezar de cero, ahora sin ayuda -es decir, sin la ayuda de antes- y debiendo demostrar todo lo aprendido. yo no puedo quejarme de los conocimientos que he ido adquiriendo en estos 5 años. tanto dentro como fuera de las aulas he tenido maestros de todo tipo, pero en estos momentos quisiera regresar en el tiempo esos años y repasar la lección, por lo menos dos veces más y estar listo de lo que pueda venir.

en verdad he notado que a lo que le temo no es al futuro o a la incertidumbre de no saber qué hacer y a dónde ir después de graduarme. lo que realmente me aterra es el hecho de decepcionar a quienes a lo largo de los años han depositado su confianza en mí. sin quererlo, esas personas, me hacen sentir obligado a retribuirles algo. lo difícil -imposible- es poder cubrir las expectativas de todos.

es muy parecido a mi visión de la muerte -otra hecho que es parte inevitable de nuestro futuro-. yo no tengo miedo de morir, a lo que le temo es a saber que mi muerte -aunque no suene nada humilde- afectará a los seres que quiero.

si yo no hubiese aprendido de la gente que quiero durante mi vida no tendría el miedo de no demostrar de qué ha servido esa ayuda . otra verdad es que sin ellos, fácil, no sería nadie. la gente espera cosas grandes de nosotros, que lleguemos lejos, pero nadie nos dice cómo hacerlo.