Apología de mi currícula universitaria

Tras los elaborados esfuerzos de algunos colaboradores de este blog por disminuir, o incluso ridiculizar la importancia de algunos de los cursos designados en nuestro plan de estudios (del cual tenemos conciencia desde nuestro primer mes de clases, días más, días menos), he decidido enmendar semejante injusticia y levantar mi voz en defensa de mi casa de estudios. No me parece justo, para empezar, criticar cursos que se piden sólo para llenar créditos rápido sin ir ni a una sola clase. Yo me zurré buena parte de mi curso de Comark 1, entre muchos otros, y la verdad es que apenas me dijeron que no se descontaban puntos por inasistencias yo ya estaba en la banca, mirando a la gente pasar (¡qué tales gentes!) y jugando al Tetris en mi Pocket-PC.

A continuación, una lista de cursos aparentemente inútiles de la currícula de Comunicación de la Udep, que sirven para más de lo que la observación superflua y ociosa permite ver:

Geografía Humana y del Mundo: para que te enteres de que la capital de Bielorrusia no se llama Bielomoscú. Y porque hasta el hombre políticamente más poderoso del mundo hace el ridículo cuando no sabe dónde miércoles está Iraq.

Historia Universal 1 y 2 + Historia del Perú: porque la historia de las mentalidades sirve más que la de nombres y fechas. Acabas entendiendo cómo funciona la gente (desafortunadamente, la respuesta suele ser ‘a punta de verdades entendidas a medias y mucha hambre’). Seguir leyendo

god save the rey!

sobre el último post de nuestro estimado colaborador malarabia:

en primer lugar y creo que la mayoría de gente que escribe, lee y comenta en hperuanax estamos en total desacuerdo con los límites que se nos dan en la udep para sacar libros de nuestra biblioteca. yo he tenido que recurrir, varias veces, a permisos especiales de profesores de estudios generales para poder sacar algún libro prohibido.

me paerce que el espíritu de una universidad se viene abajo en el momento en que te prohíben algunas lecturas. no es que esto reduzca la visión del mundo de un alumno -ojo, tampoco la amplía-, pero sí reduce sus ganas e interés por conocer (dos cosas que una universidad está OBLIGADA a fomentar).

en cuanto a la relación entre política y creeencia religiosa. cualquier religión -incluida la católica- u organización religiosa -incluído el opus dei-, creo yo, debería estar prohibida de inmiscuirse en temas políticos porque simplemente no le competen. desde siempre se ha vinculado a la obra con una derecha ultraconservadora, en lo personal no me consta y, fuera de mi simpatía con la izquierda, creo yo que sería un grave error de los miembros de esta organización religiosa meterse en política. nadie está libre de cometer errores producto del subjeteivsmo, errores que afectan los destinos de todos en el perú.

en cuanto a la obligatiriedad de un curso del que no he aprendido nada. bueno yo creo que la cachacienta frase “es el precio de estudiar en esta universidad” lo resume todo. pagar créditos por cursos con los que uno siente que no ha aprendido nada es molesto -bueno, no me incluyo porque tengo semibeca-. en lo personal lo veo de manera simple: me embuto los conocimientos; paso el curso; me dan los créditos y ya no tengo que verlos nunca más en la vida -y no sólo me ha pasado con un curso-. pero como lo dije hace un rato, los que pagan esos créditos sí deberían quejarse, sobre todo si el curso ha sido reemplazado por uno que es más útil e interesante para todos.

amigos de otras universidades que leen este blog: sabemos que nuestra universidad no es la mejor del perú, tiene sus defectos como todas. la nuestra puede ser considerada un instrumento político-religioso por demás despótico y nos duele aceptarlo. pero por otro lado, para algunos alumnos de otras universidades todos los estudiantes de la udep somos del opus dei. nada más prejuicioso. pero, como como lo habrán comprobado con este post, ninguna universidad, ni alumno, es perfecto.

La PUCP no quiere una UDEP en su campus

 

Hace unos meses se desató un conflicto entre la PUCP (digamos que fueron, en mayor proporción, los alumnos de la PUCP) y el Arzobispado de Lima, representado por el Cardenal Cipriani. Los alumnos estaban enojadísimos con el cardenal a raíz de unas declaraciones; en ellas decía que era “una obligación moral” del Arzobispado de Lima intervenir en la Junta de Administración de la PUCP, porque “así lo dice el testamento del benefactor de la PUCP, el historiador José de la Riva Agûero.”

 

Sin embargo, la pugna entre el Arzobispo Cipriani y la Universidad Católica trasciende todo el tema del bendito testamento. Con la intervención de Rafael Rey-miembro del Opus Dei y ministro del actual gobierno aprista, quien se mostró a favor de Cipriani- se puso en evidencia el motivo central del conflicto, según los alumnos. Para los universitarios, con la aparición de otros personajes, alineados con la posición del Cardenal, se dejó en claro que detrás se escondía el Opus Dei (les suena, verdad) y su pretensión de tomar el control de una universidad en la cual “el pluralismo y pensamiento crítico van de la mano” (Rev. Domingo. La República 01-04-07).

 

Es sólo mi amiga

Anoche, en mi roneada escandalosa, recordaba y comparaba situaciones por las que todos hemos pasado y llegue a una conclusión: no existe la amistad pura entre hombre y mujer.

-“Anda oe, es sólo mi amiga” [MENTIRAS PODRIDAS!!!]

Si es mujer, por naturaleza le vas a tener ganas. No será buenaza, pero por ahí algo puedes rescatar: lindos ojos, labios mordibles, senos maleables o un poto simpaticón. O puede que no tenga nada de eso, pero simplemente es demasiado sensual/sexual y verla hace que pienses las peores porquerías. ¿Debes sentirte culpable?¿Tienes que renunciar a tus instintos naturales sólo porque es tu amiga? Pues depende.

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Sí es, ay – UDEP

Casi… siempre casi

 

Nunca he visto al equipo de todos ganar algo. La última vez que Perú llegó a una copa mundial yo ya había nacido. Pero con la insuficiencia mental que da la edad de 3 años, y la importancia que a esa edad los hombres le damos al fútbol, el mundial español pasó más que desapercibido por mis pupilas y no generó esa pasión que ahora despilfarro en cada partido que la blanquiroja sufre con el balompié internacional.

A los tres años las pasiones son otras y tampoco recordables ahora. Pero la pasión que sentí muchas veces después sí la recuerdo. Es esa pasión que he gritado con mis amigos disfrutando unas cervezas, otras solo en mi cama hablando conmigo y reputeando con la mayor de las libertades cuando no se concretaban goles en el arco enemigo; es la pasión que me ha hecho bailar ridículamente festejando goles y emborracharme sin medida arrepintiéndome después. Es esa pasión, la que ustedes también han sentido y que es inexplicable describir, la que me da miedo perder.

25 años después Perú no logra concretar ni siquiera el sueño sudamericano – léase Copa América, que no gana desde 1975-, a pesar de tener individualidades sobresalientes y campañas financiadas de ayuda (Fondo Cristal) para lograr objetivos concretos. 25 años después creo que la pasión que le brindé a mi equipo, alentándolo siempre desde mi casa, con mis amigos, con un buen cebiche o con muchas chelas, se está agotando.

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¿y cuál es tu estupidez?

las ideas estúpidas alimentan mi existir. es extraño porque cuando eramos chibolos nos encantaba arrochar a nuestros amigos si ellos decían una estupidez. algo similar a lo que hace el chino montero cuando jhonathan hace de las suyas: ¡lorni, lorni!. sin embargo, ahora las idioteces son parte del estilo universiatario, al menos de nuestro estilo.

conversando con un colaborador de esta página, coincidimos en que ninguno, ninguno de nuestros amigos se escapa de haber tenido una idea estúpida y se haya hecho digno merecedor al gesto de “cheverengue” de aldo chávez.

algunas de estas idioteces son:

los bailes del ahogado, el de los vibradores y cualquier otro inventado por pis.

el dalai lama.

el “ahí está el negocio” de motorratón.

los dedos de chesse tris.

la creación del Partido de Estudiantes No Estudiosos.

…y en memoria de esta máxima manifestación de estupidez, les invito a expectar lo siguiente (presten atención a la risa del chino montero):