Esta noche campeono

Una de las grandes carencias de Cae fue siempre el atrevimiento; pero ese sábado todo iba a cambiar. Ese sábado ella se iba a olvidar de ese mensaje tan gracioso, ocurrente y creativo -según él, obviamente, porque según ella ese mensajito fue…fue…nadie solo ella sabe q diablos fue- que el le había mandado. Ese sábado había planeado mandarse a la mierda, hacer un cambio de estructuras, dejarse dominar por la minoría, una minoría que rara ves tomaba en cuenta, que si se atrevía a meter su cuchara era sofocada por las bombas lacrimógenas; lo único malo es que la mayoría también lloraba con ella. Ese sábado él iba a hacer lo impensado, iba a ir a la fiesta, iba a bailar, iba a ser el quien la saque a bailar, no sabía como, jamás lo había hecho en su vida, pero lo iba a hacer. ¡¡Esta noche campeono !!, le gritó a sus patas para hacerse escuchar sobre la música bailable a todo volumen que tanto detestaba. Y esa noche salió confiado, porque sabía que sólo podía contar consigo mismo para ser un poquito más feliz y porque “campeonar” jamás estuvo tan lejos del plano sexual, de la pendejada y el agarre.El sábado por la mañana juntó cuanto cachivache encontró en su cuarto y salió contento a venderlo al mercado. Tenía planeado ganar lo suficiente como para pagar la entrada y los tragos y cigarros necesarios para envalentonarse y acercarse feliz y dueño del mundo (y de Piura, sobretodo) y decir con la voz de galanazo que jamás tuvo “¿¿Quieres bailar??” y demostrarle de una vez por todas a toda la disco, a todos sus amigos y los de ella que él y sólo él era el único capaz de bailar con tanta gracia, de conversar con tanta inteligencia y atino y de verla con tanta ternura (inmensa) digna mirada de un autentico campeón ,que jamás se alejo tanto del plano sexual, de la pendejada y el agarre, pero no de ella, porque sólo podía -y quería y sentía y debía- campeonar con ella. Tenia muchas cosas planeadas pero el tiro le salió desviado. Los muy hijos-de-la-gran-puta, ladrones-de-mierda, aprovechados no le dieron pero ni para la entrada. Le faltaba dos soles, que no le preocupaban en realidad porque eran fáciles de conseguir; pero no tenia para el trago ni para el cigarro envalentonador. Todo un problema.No quería hacerlo pero le tenía que pedir dinero a su mamá; otra ves la mayoría se imponía. Mamiiiitaa, dijo sobón y ridiculísimo a su madre; ella lo miró desconfiada y le preguntó a que fiesta quería ir. Era un hecho que le iba a dar el permiso, es más, se lo dio antes de pedírselo siquiera y jamás de los jamaces lo iba a acusar con su papá, que estaba en Trujillo haciendo algún comentario irónico/hiriente a su recién casada prima, o al nuevo esposo (a ese que nunca había tratado ni visto en su vida) en su defecto. Así era él cuando estaba borracho, también cuando estaba sobrio o sólo o con su familia. Así era él. El caso es que su mamá lo miró linda y le dijo que sí, pero q sólo tenía diez soles. No le importó, con eso y lo que consiguió en la mañana ya tenía para su entraba y un par de tequilas o unos cuantos puchos para la ansiedad y el nerviosismo y el me cago de miedo que le agarraba cada vez de iba a una discoteca.Hacia las 10 de la noche recibió la llamada de una gran amiga. Gracias a Dios tenía grandes amigas que lo querían y lo ayudaban y le regalaban entradas para la fiesta de la noche, por ejemplo. La balanza se había inclinado a su favor y sus ganas de bailongo y de juerga crecieron como nadie tiene idea. Cada ves estaba más seguro de su campeonato, de uno más en su vida (ya antes se había sentido campeón), pero éste le iba a costar más que el resto por el problema ese del cambio de estructuras y la minoría y la auto mandada a la mierda. La misa de ese sábado por la mañana -sí, él iba a misa los sábados en la mañana- ayudo a ganar confianza, a pesar de que se la cruzó por ahí y no lo volteo mirar, como era costumbre, porque a ella le gustaba otro pata, uno más agarrado y lindo, más caballero, con una bonita sonrisa y todo, como de comercial de dentista y sacado de la sección Cachimbos de Saga Falabella. Y porque además ella tenía un enamorado cajamarquino con cara y edad de bebe que trabajaba en Argentina y que creía que le palabra “imperactivo” realmente existía; es decir, un tremendo ingenuote. Ya estaba listo y Romina -su ex enamorada y mejor amiga- lo esperaba abajo mientras el se ponía camisa arriba y polo abajo, o mejor sólo camisa pero con su pantalón roto pues, como para no perder el estilo, no, mejor el polo, la camisa el pantalón roto y sus zapatillas; sí, así esta bien, ojalá esta vez exista para ella, aunque sea esta noche. Una ves adentro el nerviosismo creció y su convicción en el campeonato se vio afectada por el hecho de su evidente inexistencia, porque ella paso a su lado y no volteó, porque pudieron haberse chocado y ella seguiría avanzando, atropellándolo, atravesándolo sin tocarlo pero haciéndolo más que mierda. Las horas seguían pasando y Cae no podía hacer nada al respecto, cada ves que la veía ella estaba bailando y cada uno de los prospectos de Joaquín Cortés era mas cagado que el anterior e intentaban ganarle el partido, quitarle el título y hasta la medalla olímpica. Ninguno de los dos estuvieron realmente solos en toda la noche. Ella estaba con sus amiguitos bailarines que juraban y rejuraban que sólo es mi amiga pero la verdad es que hace rato que espero mi oportunidad para agarrármela, y el estuvo siempre con Romi, cada ves más alegre y más picada, cada ves más contrastante con el estado de animo de Cae, porque ya sabía que había perdido una noche más y no importaron los tequilas, cigarros y cervezas, ni el polo la camisa y el jean roto, ni la confianza en el mismo, ni la entrada gratis, ni los muy hijos-de-la-gran-puta, ladrones-de-mierda, aprovechados que sólo le dieron 8 soles x sus cachivaches, ni nada.Al final de la noche, cuando ya todo estaba perdido y solo le quedó bailar con Romina para no aburrirla, cuando Ella seguía bailando con uno más cagado que el anterior, cuando pensaba que tenía que irse porque si no no se despertaba temprano a recoger a su hermana que llegaba de su paseo de prepromo, cuando regaló su medalla de campeón mundial y olímpico, fue que Romi se le acercó y le dijo al oído: ” cuando la conozcas…si ella no sabe apreciarte, entonces es una gran estúpida”

FIN
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